En Maker Junior dimos los primeros pasos en el mundo de la programación con Scratch
Exploramos, probamos, nos equivocamos y volvimos a intentar… así nacen las mejores ideas.
Todo el proceso —la programación, la guía y hasta los juegos— sucede en inglés
Así, los chicos aprenden el idioma mientras crean y se divierten.
Entre bloques de colores y mucha curiosidad, empezamos a diseñar nuestros propios juegos.
Movimiento, sonidos, personajes… ¡todo cobra vida!
No se trata de hacerlo perfecto, sino de animarse a crear.
Y en ese proceso… la magia sucede. Porque jugar también es programar.









